El 28 de enero, durante el Insights for the Future of Education (IFE Conference), la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey presentó el conversatorio “Nuevas Humanidades: Miradas Jóvenes hacia el Futuro Digital”, un encuentro que reunió a egresadas y expertos para reflexionar sobre el papel de las Humanidades en la era de la inteligencia artificial.
El diálogo, moderado por la Dra. María Gabriela Huidobro, decana de la Escuela, puso sobre la mesa una pregunta central: ¿cómo pueden las Humanidades contribuir a que la tecnología mantenga un sentido humano en un entorno cada vez más automatizado?
Participaron en el conversatorio Laura Pontigo y Vanesa Serrano, egresadas de la Maestría en Humanidades Digitales, junto con el Dr. José Miguel Muñiz, profesor investigador. Los tres coincidieron en que las Humanidades Digitales no son una disciplina emergente más, sino una nueva forma de comprender la relación entre cultura, conocimiento y tecnología.
“Las Humanidades Digitales son un puente entre lo cultural y lo tecnológico”, comentó Vanesa Serrano, “nos permiten transformar la sociedad sin perder de vista la parte ética.”
Por su parte, Laura Pontigo explicó que este campo “es un espacio transdisciplinario donde convergen la filosofía, la comunicación, la ciencia de datos y las artes digitales para cuestionar y comprender cómo las tecnologías influyen en la forma en que pensamos, creamos y nos relacionamos.”
Durante el diálogo, los ponentes destacaron que el papel de las Humanidades Digitales no se limita a la digitalización de archivos o procesos, sino que busca generar conocimiento significativo y cuestionar la manera en que usamos la tecnología.
Laura habló de su proyecto "404: Memory Not Found", una instalación artística que reflexiona sobre la acumulación digital de recuerdos y su impacto en la memoria humana. “Hoy almacenamos todo, pero también olvidamos más. Hay una brecha económica que incluso condiciona quién puede pagar por recordar”, señaló.
Vanesa compartió su proyecto, una iniciativa educativa que acerca la cultura y la tecnología a comunidades de escasos recursos, mostrando que ambas pueden coexistir como herramientas de inclusión y transformación social.
Uno de los temas más recurrentes fue la necesidad de formar ciudadanos y profesionales capaces de pensar críticamente sobre el papel de la tecnología.
“En educación, solemos escuchar: ‘ya está la IA, hay que sumarse’, pero pocas veces nos detenemos a pensar para qué o con qué propósito”, comentó Vanesa. “Las Humanidades Digitales ayudan a darle sentido al uso de la inteligencia artificial desde una perspectiva ética.”
Los panelistas coincidieron en que la formación humanista se convierte en una herramienta estratégica para cualquier disciplina, ya que ofrece una comprensión más profunda del contexto social, cultural y tecnológico en el que se toman decisiones.
Entre los desafíos mencionados, se habló de la desigualdad tecnológica, la ética de los datos y la creciente dificultad para distinguir la información verdadera de la falsa.
Laura apuntó que “vivimos la era de la información, pero también la de la desinformación. La ciberseguridad, la protección de datos y la salud mental frente a la sobreexposición digital serán retos fundamentales en los próximos años.”
Por su parte, el Dr. Muñiz destacó que las Humanidades Digitales tienen un papel clave en la construcción de justicia y representación cultural: “Existen comunidades que no están representadas en los sistemas digitales, y si no existen en línea, su voz también se pierde. Las Humanidades Digitales permiten visibilizarlas y conectarlas con el mundo.”
El conversatorio concluyó con una idea compartida por todos los participantes: las Humanidades Digitales no son una moda ni una tendencia pasajera, sino una necesidad urgente en un mundo impulsado por datos, algoritmos e inteligencia artificial.
“Ponerse las gafas de las Humanidades”, como dijo Laura Pontigo, implica mirar el entorno digital desde una nueva sensibilidad: aquella que combina conocimiento técnico con conciencia ética.
Con espacios como este, la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey reafirma su compromiso con la formación de profesionales capaces de interpretar la realidad, transformar la educación e impactar en la sociedad.
A través de sus programas de posgrado, la Escuela impulsa el desarrollo de líderes que integran pensamiento crítico, innovación y responsabilidad social para construir un futuro donde la tecnología esté verdaderamente al servicio de las personas.