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Apolo 11: 5 lecciones de liderazgo

Escrito por ITESM | julio 26, 2019

 

En 1969 el hombre llegó por primera vez a la luna, con el Apolo 11. Hoy, 50 años después, podemos enlistar y seguir aprendiendo de las lecciones que esa misión extraordinaria dejó a la humanidad, como un ejemplo claro de que, con visión, preparación y trabajo en equipo, el límite del hombre es su imaginación.

 

Perfecciona tu liderazgo con  estas 5 enseñanzas fundamentales, que permitieron lograr el éxito en este proyecto que cambió el rumbo de la historia, y tú también lleva lejos a tus colaboradores, logrando resultados sobresalientes e impulsando su crecimiento, bajo tu dirección.

 

Lección #1: Demuestra tu visión estratégica

 

Fue en mayo de 1961 cuando el entonces presidente de los Estados Unidos de América, John F. Kennedy, anunció su objetivo de llevar al hombre a la luna, animado por el ejemplo de Rusia, quien un mes antes había enviado a su primer cosmonauta al espacio. Frente a este reto, la NASA tuvo que acelerar sus esfuerzos para desarrollar un plan que le permitiera alcanzar esta ambiciosa meta.

 

“Elegimos ir a la Luna en esta década, y también afrontar los otros desafíos, no porque sean fáciles, sino porque son difíciles, porque esta meta servirá para organizar y medir lo mejor de nuestras energías y aptitudes, porque es un desafío que estamos dispuestos a aceptar, que no estamos dispuestos a posponer, y que tenemos toda la intención de ganar, también a los demás.”

-John F. Kennedy, Discurso Lunar

 

Sin duda, tener la habilidad para comprender el entorno y los futuros cambios del mercado, como Kennedy, es fundamental en todo emprendedor, para identificar oportunidades de negocio y definir objetivos innovadores, que te permitan destacar de tu competencia.

 

Lección #2: Capacítate para superar nuevos retos

 

Jóvenes graduados en física, matemáticas, ingeniería y otros campos necesarios para la misión fueron contratados con base en sus currículums para poner sus capacidades a prueba a lo largo del proyecto. Cabe resaltar que las misiones Apolo iniciaron en los primeros años de los 60’s, siendo hasta 1969 la culminación de toda esta preparación y práctica. 

 

                                                                          Fuente: NASA

                                                           

Neil Armstrong se preparó como Ingeniero en Aeronáutica por la Universidad de Purdue, sus estudios y habilidades le brindaron las bases para ganar una plaza de astronauta en la NASA, donde también se capacitó de forma extenuante para liderar y hacerle frente a los retos que le estaban por venir, antes de lograr hacer historia.

 

Lección #3: Aprende de los errores

 

¡Fueron 10 los intentos previos para alcanzar el éxito con esta misión! El 26 de febrero de 1966, por ejemplo, se realizó un lanzamiento no tripulado con un éxito parcial y en 1967 se llevó a cabo el primer intento tripulado, dando un resultado fallido, en el que explotó la nave. Sin embargo, todos los intentos sirvieron como una guía para perfeccionar los elementos vulnerables y convertirlos en fortalezas.

 

Por su parte, Armstrong aseguró que durante una de las pruebas realizadas en 1968, la nave que piloteaba falló y se estrelló, poniendo en peligro su vida, pero afirmó que gracias a este aprendizaje, desarrolló la experiencia y el liderazgo necesario para culminar con éxito la misión que lo llevó a la luna, convirtiéndolo así en el primer ser humano en pisar su superficie, bajo su memorable frase: “un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad”. 

 

Lección #4: Trabaja en equipo

                                                                  Fuente: NASA

 

Si bien, los nombres más sonados de esta expedición son Armstrong, Aldrin y Collins, es importante recordar que este gran logro fue el resultado del trabajo en equipo de más de 400,000 ingenieros, matemáticos y especialistas que lograron complementar sus habilidades, encaminadas hacia un mismo objetivo. Así que, toma nota, los grandes éxitos se logran bajo un liderazgo que impulsa la colaboración efectiva entre departamentos.

 

Lección #5: Comprométete

 

En palabras de Armstrong, el Apolo 11 fue “un proyecto en el que todos estaban interesados, involucrados y fascinados por el trabajo que estaban realizando”. Bajo esta premisa, es fundamental que cuentes en tu organización con profesionistas talentosos, cuyos anhelos personales estén alineados a los objetivos de tu organización. Y, sobre esta misma línea, es necesario que te comprometas con ellos y con su crecimiento, cumpliendo con tu palabra en todo momento, para mantener su motivación al máximo.

 

Recuerda

 

Puedes llegar con tu negocio tan lejos como sueñes, siempre y cuando actúes como un líder con visión, preparado, abierto a nuevas ideas, que impulse el trabajo en equipo y que esté comprometido con sus colaboradores. 

 

¿Estás listo para marcar la diferencia e inspirar con tu ejemplo?

 

 

*Con información de ABC cienciaCnetEcuRedEl UniversalForbes ArgentinaTecReview