Blog de Maestrías y Diplomados

Habilidades blandas en educación superior es una estrategia competitiva

Escrito por Pearson Higher Education | junio 01, 2023

Índice de contenidos

  1. ¿Cuál es la importancia de las habilidades blandas?
  2. ¿Qué son exactamento las habilidades blandas o soft skills?
  3. ¿Cuáles son las habilidades blandas más importantes?
    1. Proactividad
    2. Comunicación asertiva
    3. Trabajo en equipo
    4. Pensamiento crítico
    5. Responsabilidad y compromiso
    6. Tolerancia y resilencia
    7. Autorregulación emocional

  4. 21 Soft skills esenciales para la nueva era del trabajo 

 

Cuando hablamos de innovación educativa en educación superior no solo hablamos de nuevas tecnologías y metodologías pedagógicas de vanguardia, también nos referimos a fomentar el desarrollo y fortalecimiento de habilidades “blandas” o soft skills imprescindibles para que nuestros alumnos sean competitivos en el mercado laboral del mundo real. 

Hoy en día, las universidades enfrentan el reto de formar profesionales capaces y competentes en su área, pero también motivados de manera intrínseca y altamente comprometidos con el trabajo que realizan día con día y con un clima organizacional positivo. 

En el artículo de hoy revisaremos la importancia de soft skills en tus planes académicos y cuáles son las más demandadas por las empresas actualmente.  

 

¿Cuál es la importancia de las habilidades blandas?

En la llamada industria 4.0, las competencias blandas cobran cada día más importancia como uno de los factores decisivos en la contratación, el éxito y la permanencia del colaborador en la empresa a mediano y largo plazo. 

Aunque son fundamentales en todas las áreas de nuestra vida, las soft skills son especialmente valoradas en ambientes profesionales colaborativos, y por eso son parte de infinidad de cursos de capacitación, liderazgo y coaching, ya que promueven:

  • Ambientes de trabajo más productivos.
  • Mayor motivación intrínseca en los colaboradores.
  • Incremento de la colaboración activa.
  • Disminución de conflictos interpersonales.
  • Mentalidad de innovación.
  • Satisfacción laboral .

Es un hecho ampliamente aceptado que, sin las habilidades blandas adecuadas, los conocimientos, talentos o competencias técnicas una persona no desarrollará todo su potencial. Entre otras cosas, nos permiten desarrollar relaciones interpersonales saludables, proyectar confianza y tener influencia sobre los demás.

Sin duda, las soft skills están cambiando la forma en que los profesionales se preparan para incrementar su empleabilidad, y eso los lleva a buscar opciones de formación que integren las competencias técnicas con el desarrollo de inteligencia emocional e interpersonal.

La demanda de certificaciones en habilidades blandas crece a la par de la demanda de otras certificaciones académicas, la inversión que realizan los particulares y las empresas en desarrollo de soft skills va en aumento, y los profesionales muestran una clara preferencia por laborar en empresas que ofrezcan capacitación y coaching, así como por el aprendizaje autodidacta por medio de cursos especializados en esta área. 

¿Qué son exactamente las habilidades blandas o soft skills?

A diferencia de las llamadas hard skills o habilidades técnicas, las soft skills integran habilidades cognitivas con competencias emocionales y prosociales. Por su naturaleza, orientan las capacidades y talentos de la persona hacia actitudes de empatía, respeto y responsabilidad.

Las hard skills se relacionan con cualificaciones, habilidades técnicas y experiencia laboral en determinada industria o área de conocimiento. Por ejemplo: dominio de algún idioma, de un software específico o de un proceso logístico complejo. Por su parte, las habilidades blandas son mucho más generales y transversales, es decir, atraviesan a toda la organización y todas las áreas de vida del individuo. 

Pese a su gran importancia, en la mayoría de las instituciones de educación superior el fortalecimiento de competencias blandas queda relegado a un segundo plano, y los alumnos y recién egresados casi siempre dependen de estrategias autodidactas para desarrollar habilidades como la comunicación asertiva, el liderazgo y la negociación, por mencionar solo algunas.

¿Cuáles son las habilidades blandas más importantes?

Aunque el panorama laboral y empresarial ha cambiado mucho en los últimos años, hay una serie de habilidades blandas que sencillamente siguen siendo igual de importantes con el paso del tiempo y que pueden aprenderse a lo largo de toda la vida académica, pero especialmente en el nivel superior. Entre ellas destacan:

1. Proactividad

Se caracteriza por una actitud generalizada de iniciativa y optimismo. Las personas proactivas se enfocan más en buscar soluciones que responsables de los problemas o pretextos, y no necesitan que alguien les diga que hacer para ponerse manos a la obra. 

Algunas personas tienen un carácter más proactivo que otras, pero todos podemos fortalecer este rasgo de la personalidad en ambientes académicos, laborales o sociales en los cuales se recompensa y reconoce la iniciativa. 

De cierta manera, la proactividad está en la cima de sus habilidades blandas porque incrementa la capacidad y la sensibilidad para desarrollar todas las demás. 

 

2. Comunicación asertiva

La comunicación es una de las habilidades blandas más importantes en todos los niveles. Depende de algunas habilidades duras como el razonamiento verbal, pero también de otras competencias blandas como la empatía y la escucha activa. 

Gracias a la comunicación podemos persuadir a otros, evitar malentendidos, agilizar toda clase de procesos, disminuir la curva de aprendizaje de las personas a quienes queremos enseñarles algo y, en general, expresar nuestras ideas adecuadamente, de forma tanto oral como escrita. 

Hay quien afirma que todos los grandes líderes de la historia han sido a su vez grandes comunicadores. De acuerdo con Warren Buffet, uno de los magnates más famosos del mundo de los negocios, incrementar las habilidades de comunicación garantiza que el valor de un profesional se incrementará como mínimo un 10% en el futuro. 

3. Trabajo en equipo

Ninguna persona es “una isla”. En prácticamente todos los trabajos nos vemos obligados a convivir, comunicarnos y ponernos de acuerdo con otros individuos para que se alcancen las metas. Trabajar en equipo significa poder comunicarnos adecuadamente, pero también tener la capacidad de confiar en los demás, ceder y en ocasiones sacrificar algunos intereses personales en pro del bienestar común.

Quienes saben trabajar en equipo no obstaculizan las sinergias laborales en su afán de buscar reconocimiento individual, sino que buscan que su participación potencie y facilite las actividades del resto del equipo. 

4. Pensamiento crítico 

Significa tener la capacidad de comprender una situación desde múltiples perspectivas para encontrar mejores soluciones, así como separar los hechos objetivos de las suposiciones y los sesgos cognitivos. 

Gracias al pensamiento crítico pueden evitarse infinidad de conflictos interpersonales en el trabajo, crisis de imagen y problemas por situaciones no previstas. Pero no solo eso: de acuerdo con diferentes investigaciones el pensamiento crítico y la capacidad de “pensar fuera de la caja” (es decir, la creatividad) para resolver problemas tienden a ir muy de la mano.

5. Responsabilidad y compromiso

Bajo el lente de las habilidades blandas, la responsabilidad y el compromiso parten de la capacidad de vincular lo que hacemos con un sentido de vida que va más allá de la mera retribución económica en nuestro trabajo, y que se conecta con nuestra identidad preferida y con el mundo que queremos construir.

Cuando existe un compromiso genuino con el trabajo, se potencian aspectos como la responsabilidad social, la proactividad, la creatividad y la resiliencia. Del mismo modo, una persona responsable y comprometida pone sus habilidades y talentos al servicio de algo más grande que ella misma y que generalmente es positivo para la sociedad.

6. Tolerancia a la frustración y resiliencia

Quienes no se desaniman ante el primer fracaso o ante el primer problema, y continúan intentándolo hasta que logran su objetivo, son colaboradores muy valorados por las empresas, especialmente en entornos laborales VUCA (Volátiles, Inciertos, Complejos y Ambiguos) y que demandan adaptación constante para enfrentar retos cada vez mayores. 

La resiliencia, por su parte, significa ser capaces de adaptarnos y recuperarnos frente a las adversidades externas, Cabe señalar que la capacidad de tolerar la frustración adecuadamente y la resiliencia deben ir de la mano de la creatividad y la responsabilidad con uno mismo y con los demás. De este modo, se propicia la claridad mental necesaria para construir mejores sistemas, metodologías y soluciones. 

7. Autorregulación emocional

Finalmente, la autorregulación o inteligencia emocional abarca la capacidad de no dejarnos llevar por nuestras emociones negativas, pero tampoco reprimirlas. Es decir, gestionarlas adecuadamente mediante la empatía, asertividad y respeto. 

Aunque no suele hablarse mucho de la autorregulación emocional en el trabajo porque se considera que es un aspecto que influye más en otras áreas de vida, la realidad es que una persona capaz de autorregularse puede mantener sus esferas de vida mucho más equilibradas, y eso implica un desempeño laboral óptimo. 

Como puedes ver, la mayoría de las habilidades blandas se relacionan estrechamente unas con otras y a grandes rasgos apuntan al perfil de un colaborador autogestivo, confiable, comprometido y eficiente, pero también cálido, empático y humano.

21 Soft skills essenciales para la nueva era del trabajo

Si bien las habilidades blandas que acabamos de mencionar llevan varias décadas cobrando relevancia como elemento decisivo en las organizaciones, la digitalización del trabajo y la expansión de la modalidad remota han provocado que a la lista básica de soft skills se sumen algunas adicionales, específicamente orientadas a las competencias tecnológicas.

De acuerdo con el Future of Jobs Report 2020, las habilidades con mayor demanda con el mercado laboral de la siguiente década serán las siguientes:

  1. Liderazgo e influencia.
  2. Pensamiento crítico.
  3. Innovación.
  4. Aprendizaje activo.
  5. Resolución de problemas complejos.
  6. Creatividad.
  7. Iniciativa.
  8. Resiliencia y flexibilidad.
  9. Conciencia social.
  10. Toma de decisiones.
  11. Gestión de proyectos.
  12. Visión proyectiva.
  13. Autoformación.


    Para complementar esta lista, queremos incluir otras habilidades blandas especialmente relevantes para ambientes remotos de trabajo y equipos autodirigidos de alto rendimiento:

  14. Autogestión.
  15. Gestión de la información.
  16. Comunicación digital.
  17. Trabajo colaborativo virtual.
  18. Visión digital estratégica.
  19. Liderazgo digital.
  20. Seguridad digital.
  21. Autocuidado.

Ahora, es momento de hacernos una pregunta clave ¿Cómo estamos promoviendo y fortaleciendo todas estas habilidades blandas en nuestra institución de educación superior o universidad?

Recordemos que las soft skills son transversales, es decir, son igualmente importantes sin importar que estemos formando un alumno en el área de las humanidades o de las ciencias exactas; son relevantes tanto para un analista de datos como para un futuro docente.

Publicado originalmente en Blog Pearson.